En el primer trimestre de 2026, la distribución del ingreso entre personas y familias mostró un deterioro en comparación con el mismo período de 2025 y también respecto al último trimestre de 2025. Esta situación se enmarca en un contexto de aumento de la informalidad laboral y de las rentas financieras en los sectores más acomodados, y se refleja además en una mayor brecha salarial entre hombres y mujeres.
El Coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso —con valores que van de 0 (igualdad absoluta) a 1 (desigualdad absoluta)—, subió de 0,427 en el cuarto trimestre de 2025 y de 0,435 en el primer trimestre de 2025 a 0,442 en el primer trimestre de 2026. Este nivel no se registraba desde el primer trimestre de 2024, luego de la devaluación al inicio del gobierno de Javier Milei.
Según el INDEC, este indicador es más preciso que otros, como el cociente entre los deciles 10 y 1, ya que considera al conjunto total de la población y no solo la diferencia entre extremos de la distribución.
Aunque el ingreso total de la población tuvo un aumento nominal del 35,6% en relación con igual trimestre de 2025 (frente al 32,6% interanual a marzo), la dinámica fue heterogénea entre los distintos deciles. Solo los dos primeros deciles y el último registraron ingresos reales por encima del año anterior; el resto perdió poder adquisitivo frente a la inflación, explica la consultora LCG.
En términos reales, deflactados por el IPC del INDEC, los ingresos de los asalariados aumentaron 3,9% entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 —con un crecimiento del 2,4% para los formales y del 14% para los informales—, mientras que para los no asalariados hubo una caída del 2,3%, según el economista Lorenzo Sigaut.
Por otro lado, un estudio de la consultora Equilibra analizó cómo varió el salario después del pago de gastos fijos como alquiler, expensas, tarifas, prepagas, internet y transporte. De acuerdo con este análisis, en abril los ingresos crecieron 0,8%, aunque continúan 1% por debajo de los niveles de 2025 y 14,5% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, antes del cambio de gobierno.
En cuanto a las jubilaciones, quienes perciben haberes por encima de la mínima experimentaron un retroceso del 0,2% en abril; las jubilaciones mínimas con bono cayeron 0,7% y acumulan una pérdida del 9,2% en comparación con abril del año pasado. Los salarios del sector público disminuyeron 1,1% mensual y 6,6% interanual.
De cara al futuro, LCG advierte que un mercado laboral con crecimiento desigual entre sectores y mayor informalidad, sumado a ajustes en la asistencia social para mantener el equilibrio fiscal y a salarios usados como ancla, mantendrá la tendencia al deterioro en los indicadores de desigualdad.
Del informe del INDEC se destacan los siguientes puntos:
– El 10% de la población con menores ingresos pasó de recibir el 1,3% del total en el primer trimestre de 2025 a 1,4% en el mismo período de 2026, mientras que el 10% más rico aumentó su participación del 32% al 33,3%.
– La proporción de trabajadores informales creció del 42,2% al 44,4%, con un ingreso medio de $664.320 frente a $1.443.176 de los formales, es decir, un 54% menos.
– El 37,9% de los asalariados no realiza aportes jubilatorios y percibe un ingreso promedio de $731.150, casi un 47% menos que los registrados, que cobran $1.375.143.
– El aumento en la participación del 10% más rico del ingreso total, que pasó de 32,6% a 33,5%, se explica en gran medida por el crecimiento de los ingresos no laborales, que pasaron del 17,1% al 20,3%, incluyendo rentas financieras.
– Se amplió la brecha salarial de género: el ingreso promedio individual de los varones fue de $1.352.247, un 29,1% superior a los $959.030 de las mujeres. Un año antes, esta diferencia era del 27,8%, siendo el valor más alto para un primer trimestre desde 2022, cuando el INDEC inició esta serie.
– Según la escala de ingreso individual, el promedio fue de $389.298 para el estrato bajo (deciles 1 a 4), $1.059.895 para el estrato medio (deciles 5 a 8) y $2.873.233 para el estrato alto (deciles 9 y 10).
– La brecha entre la mediana del decil 10 y el decil 1 de ingreso per cápita familiar se mantuvo en 15, igual que en el primer trimestre de 2025, aunque varió respecto al tercer trimestre de 2025, cuando fue de 13 tras el pago del aguinaldo.
REDENTOR Más que un mensaje!
